El martes, 3 de mayo, se publicaba: AKP, CHP y MHP aprueban el cambio constitucional para levantar la inmunidad diplomática a los parlamentarios.
Mientras la mayor parte de la prensa internacional hacía eco de la bochornosa actuación de los miembros parlamentarios turco durante la sesión del día anterior (se puede resumir en un hombro dislocado, botellas de agua por los aires y puñetazos entre políticos), pocos por no decir prácticamente ninguno, hacía hincapié en el gran paso que estaba dando el gobierno turco en su intento de asentarse más aún en el poder.
“Se ha aprobado el cambio constitucional que permitirá retirar la inmunidad diplomática a aquellos parlamentarios que hablen en favor de los derechos de los kurdos y su autonomía”.
Ya se aventuraba hace semanas, pero es en este momento cuando se ha materializado. Las presiones del AKP se han transformado en el apoyo del CHP, temeroso de que si no colaboraba con esta medida, sería acusado de apoyar al terrorismo como le ocurre al HDP ahora. Además, este cambio ha necesitado el apoyo del MHP, un apoyo que estaba garantizado ya que el partido de extrema derecha detesta al PKK y quiere acabar con el conflicto de raíz.
Esto significa que, aún sin haberlo conseguido meses antes tras los resultados electorales de junio, ahora el AKP es capaz de aliarse con toda la oposición y dejar al HDP solo sin respaldos parlamentarios. Y esto es una clara victoria para el partido del gobierno, ya que mientras hace su política imperialista de seguir agarrándose al poder y quitando manos, es capaz de enseñar a su pueblo cómo puede hacer política de grupo, a pesar de que sea a través de chantajes y presiones.
El cambio constitucional será visto como otra victoria de Erdoğan y del AKP, ya que han sido capaces de poner a toda la oposición a su lado contra el HDP. Muchos círculos opinan que serán convocadas elecciones anticipadas para realizar en Turquía el paso de un sistema parlamentario a un sistema presidencial ejecutivo.
Que miembros del HDP puedan ser investigados por la policía (controlada y mandada por el AKP), significa que el Parlamento puede empezar a vaciarse poco a poco, concretamente hasta 59 butacas pueden quedarse vacías (el número de escaños que tiene el HDP ahora mismo). Y en cualquier momento, este destino le puede ocurrir al CHP, ya que no es más que un títere temporal para el AKP. Según la agencia Anadolu, la medida afecta a 136 de los 550 diputados y corren riesgo de quedarse sin inmunidad 50 de los 59 diputados del HDP (entre ellos, sus líderes Selahattin Demirtas y Figen Yüksekdag). El resto pertenecen a otros tres partidos con representación parlamentaria, así como un diputado independiente.
Y es que esto no es más que el claro reflejo de lo que está ocurriendo en el este. Es la teoría de ´parte por el todo´ (psicología de la Gestalt).
“El objetivo es enmendar el artículo 83 de la Constitución, según el cual «un diputado que supuestamente haya cometido un delito antes o después de ser elegido no podrá ser detenido, interrogado o procesado sin la autorización de la Asamblea General»” (42).
Esto se traduce en que, si el gobierno dicta que tienes algún tipo de relación con kurdos o PKK, eres terrorista. El diputado Mustafá Yeneroglu, de AKP, dijo: “Queremos dejar claro que la lucha contra el terrorismo también afecta a los que apoyan el terrorismo amparándose en la inmunidad”. Más de lo mismo en el propio terreno.
“Hay personas que viven y comparten casa con terroristas del PKK. Se les advierte de que no salgan de ellas, ¿pero cómo va la policía o los militares a saber diferenciar entre una persona que es terrorista o no si está en un sitio conflictivo?”, me preguntaba Halil Gülen, estudiante turco de comercio.
La población turca justifica así la muerte de civiles en las ´zonas de protección especial´, mientras que el gobierno consigue vaciar ciudades enteras, como es el caso de Cizre o Şırnak.